
La necedad de las dos partes llevo a una de ellas a ceder ante la inevitable situación de poder acceder a alguna burla de charlatanería o nefasta bazofia. La gitana supero la prueba al haber sido la culpable de la situación en que inútilmente un nombre fue sometido. Al frente sucedió que dos perros atados entre sí, buscaban la libertad en tan penosa situación, con un filo de valiente metal se cortaron las ataduras que les impedían huir. Mientras tanto, la gitana vociferaba un nombre para predecir según ella, el futuro de un soberbio animal. En aquella vejez acumulada una nueva expresión quedaría plasmada, al ser un demonio el que ella observaba, eU era llamado. Una extraña posesión en el cuerpo de aquel nombre por dos años duraría, el demonio contra el arremetería. Extraña solución la que dio para aquel animal, el mismo tendría que librarse de tan extraña atadura y como los perros… libre quedaría.

